Waterman año 1883

24/08

Año 1883 en Nueva York.

La ciudad no es todavía la gran metrópolis que conocemos y todo está aún por inventar.

En todo caso, en la mente de Lewis Edson Waterman, corredor de seguros, no hay ninguna duda á este respecto. En efecto, el hombre acaba de perder un contrato prometedor por el fallo de una pluma de rendimiento más que aleatorio.

Ahora sólo piensa en una cosa: crear una pluma fiable, portátil, universal. De esta resolución nace poco después la Regular, una estilográfica que inaugura una nueva forma de escribir.

Lo que no podía imaginar es que, un siglo más tarde, el nombre de Waterman seguiría firmando páginas importantes de la historia de la escritura, gracias a modelos cada vez más innovadores, cada vez más elegantes y cuya creatividad solamente iguala su fiabilidad.

Heredera de un siglo de experiencia y de innovaciones, la marca Waterman escribe, con cada una de sus creaciones, un nuevo capítulo de la historia de la escritura. La calidad intrínseca de sus productos, junto con una larga tradición francesa, hacen de ella un valor seguro, tanto desde el punto de vista técnico como desde el punto de vista estético. Gracias a una amplia gama de plumas que reúnen estilo y funcionalidad, Waterman acompaña todos los días a aquellos para quienes escribir es, ante todo, un placer.